Chistes cortos indirectos: ¡Risas garantizadas!
¿Estás buscando una forma divertida de alegrar tu día? ¡Has llegado al lugar indicado! En este artículo, te traemos una selección de chistes cortos indirectos que te harán reír a carcajadas. Prepárate para disfrutar de un buen rato de humor y diversión con estos chistes que seguro te sacarán una sonrisa. ¡No te lo pierdas!
En la escuela, la profesora le pregunta a Jaimito:
Porque ya tienen Twitter.
¿Por qué los relojes son tan buenos en la escuela? Porque siempre tienen segunderos.
¿Por qué los libros de cocina son tan delgados? Porque solo tienen una receta.
Chistes cortos indirectos: ¡Risas garantizadas!
–¡Se trata entonces de un dibujo animado!
¿Por qué los pájaros no usan computadoras?
Jaimito le dice a su madre embarazada:
–Un bebé que tu papá me regaló.
¿Por qué los libros de matemáticas están tristes? Porque tienen demasiados problemas.
Chistes ingeniosos para reír sin parar
¿Por qué los perros no usan el teléfono?
¿Por qué los árboles nunca se pierden? Porque todas las raíces los mantienen en su lugar.
¿Por qué los pájaros no usan el teléfono?
Porque ya tienen un «pico».
Porque tiene demasiados problemas.
Diviértete con los chistes más originales
–Hola, quiero saber el precio de este loro.
Porque ya tienen collar.
–Mil dólares.
–Pues no le he oído decir una palabra, pero los otros dos lo llaman “jefe”.
–Con una moto, maestra.
¿Por qué los pájaros no usan Facebook? Porque ya tienen Twitter.
¿Por qué los pájaros no usan pantalones?
¿Por qué los esqueletos no pelean entre ellos?
Porque no tienen agallas.
–Papá, papá, engañé al chofer del autobús.
¿Por qué los peluqueros no son buenos en adivinanzas? Porque siempre cortan las pistas.
–¿Por qué tanto?
En el hospital, un paciente le dice a su médico:
–¡Pero si se está moviendo!
–¡Camarero, hay una mosca en mi plato!
–Es el dibujo del plato, señor.
–Ese vale diez mil dólares.
¿Por qué los astronautas no pueden tomar refrescos? Porque solo hay Sprite en el espacio.
–¿Y este otro?
Durante la cena, Jaimito le pregunta a su madre:
¿Por qué los libros dejan de crecer?
¿Por qué los esqueletos son tan tranquilos?
¿Por qué los peces no usan computadoras? Porque tienen miedo de los virus.
–¿Ah, pero usted quería la marca de la moto?
Un huevo va a un banco y pide que le otorguen un préstamo. En el banco le preguntan por qué lo necesita y el huevo responde que está quebrado.
Porque no saben acordes.
¿Por qué las vacas no pueden tocar guitarra? Porque les falta el pulgar.
Porque no tiene toalla.
–Mi padre conoce tres lenguas a la perfección.
Un hombre entra a una tienda de animales y pide:
Entra un niño corriendo a la casa y le dice a su madre:
¿Por qué los pájaros no usan Facebook?
Porque ya tienen nidos.
Porque ya tienen Line.
Llega Jaimito muy contento a su casa y le cuenta a su padre:
En una finca, un hombre le pregunta a otro si ya le ha puesto la silla al caballo. Este le responde que sí, pero que no ha habido manera de hacer que se siente.
¿Por qué los tomates son tan buenos contando chistes? Porque siempre están en sal-sa.
–No, dentista.
–¿Y ese qué sabe hacer?
¿Por qué las vacas van al espacio?
¿Por qué el libro de matemáticas está triste?
¿Por qué las vacas no pueden tocar la guitarra?
En un restaurante, el cliente llama al mesero:
–¿Operación? ¿No se trataba de una autopsia?
¿Por qué los ríos son tan buenos músicos? Porque siempre siguen el compás.
–¿Y ese otro de allá?
–Pues habla inglés, francés y alemán.
–Sí, pagué el boleto y después no me subí.
–¡No, Jaimito! Fue con una honda.
–No, hijo, los caramelos no caminan.
Porque tienen sus nidos.
–¿Es políglota?
¿Por qué el mar no se seca?
Porque no tienen tripas.
¿Por qué los esqueletos no pelean entre ellos? Porque no tienen agallas.
–Mamá, ¿Qué tienes en la panza?
Un músico pide para realizar su concierto que pongan una escalera en el escenario. En el teatro le pregunta para qué la necesita, y él responde que para alcanzar las notas altas.
–Mamá, ¿es cierto que descendemos de los monos?
Dos niños llegan tarde a clases y la maestra les pregunta por qué no llegaron a tiempo. El primero responde que estuvo soñando que recorría el mundo entero y visitaba cientos de países, y el segundo niño que tuvo que ir al aeropuerto a recogerlo.
–Mamá, mamá, ¿los caramelos de chocolate caminan?
Jaimito entra corriendo al cuarto de su madre:
La maestra le pregunta a Jaimito qué haría si estuviera ahogándose en altamar, a lo cual Jaimito le responde que lloraría para desahogarse.
–Niño, tu casa es la de al lado.
–¡Mamá, la maestra dice que siempre estoy distraído!
–¿Y qué sabe hacer?
¿Por qué los esqueletos no se pelean?
Porque ya tienen Telegram.
¿Por qué los zapatos son tan amables? Porque siempre dan pasos en la dirección correcta.
–Dos mil dólares.
Para ver la «luna».
–¡Papá, no le regales más bebés a mamá porque se los come!
–Doctor, doctor, ¿Cómo ha ido la operación?
–Habla ruso, chino, griego y recita fragmentos de obras literarias.
¿Por qué los ojos no pueden ser amigos? Porque siempre se ven.
Un gusano le pregunta a otro a dónde va y este le responde que se va a dar una vuelta a la manzana.
¿Por qué los peces no usan WhatsApp?
¿Por qué los pájaros no usan WhatsApp?
Dos niños conversan y uno le dice al otro:
–Ah, entonces me comí una cucaracha.
–¿Cómo mató David a Goliat?
Porque nada les puede sacar de sus casillas.
–¿Cómo así, hijo?
–No lo sé, cariño, tu padre nunca me presentó a su familia.
–El mío conoce muchas más.
Porque ya alcanzaron su altura.