Chistes cortos graciosos para preescolares.
En este blog de chistes en español, nos encanta hacer reír a todas las edades, y qué mejor manera de empezar que con los más pequeños de la casa. Los preescolares tienen una capacidad innata para reírse y disfrutar de los chistes simples y graciosos, por lo que en este artículo te traemos una selección de chistes cortos que seguramente harán reír a tus pequeños. ¡Prepárate para escuchar muchas risas con estos chistes para preescolares!
¡Porque tienen «pajaritas»!
¿Qué le dice una uva a otra uva?
¡Estamos en «las mismas ramas»!
– Mamá, en el colegio me llaman distraído
Por saberlo
Chistes cortos para niños
¿Qué le dice un semáforo a otro? ¡No me mires que me estoy cambiando!
Miércoles
¿Por qué los pájaros no usan WhatsApp?
La maestra: Jaimito, si en esta mano tengo 8 naranjas y en esta otra 6 naranjas. ¿Qué tengo? Unas manos enormes, maestra.
Risas para los más pequeños
– Esto son dos mosquitos que van en una moto y el de atrás le dice al de delante:
¿Por qué los pájaros en invierno no se caen de los árboles?
¿Qué le dice un árbol a otro árbol?
¿Por qué está feliz la escoba? Porque ba-rriendo.
¡Porque ya tienen «alas»!
Divertidos chistes para preescolares
¿Cuál es el colmo de un electricista?
¿Qué le dice una barra de pan a otra?
¿Qué dice siempre el boomerang? ¡Volveré!
¡Respira, respira!
Una vocal, profesora
¿Qué hace una abeja en el gimnasio?
– Había una vez un hombre tan pequeño que se subió encima de una canica y dijo:
¿Por qué los tomates no van a la escuela?
¿Y la K?
¿Qué hace una ola en la playa?
¡Porque ya tienen «Twitter»!
– ¿Cuál es el pez que huele mucho?
– Pedrito, ¿qué planeta va después de Marte?
¿Qué hace una vaca en el espacio?
– No sé hijo, pregúntale a tu abuelo…
¡Zum-ba!
¡Me tienes harta, Pedro! Lo único que haces es comer. A lo que Pedro responde: ¿A que te refieres croquetamente?
¿Qué es tan grande como un elefante y no pesa nada? ¡Su sombra!
El Peztoso!!!
Están dos piojos en la cabeza de un señor calvo, y uno le dice al otro: Luis, vámonos de aquí que este terreno ya está pavimentado.
¡No me mires, que me estoy «poniendo en rojo»!
¿Por qué el libro de matemáticas está triste?
¿Por qué los pájaros son malos estudiantes?
– ¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
¿Por qué los pájaros no usan Facebook?
¡Porque ya «saben leer»!
– La maestra: Jaimito, si en esta mano tengo 8 naranjas y en esta otra 6 naranjas ¿Qué tengo?
Un niño le dice a otro: ¿Te gustan mis gafas? Son nuevas. Pues la verdad es que no mucho. Son progresivas. Ah bueno, entonces ya me irán gustando.
¡Tener un «shock» de trabajo!
Juanito, tu vives en la casa de enfrente
La madre de Jaimito está hablando con una amiga y le dice: Pues a mi hijo Jaimito le gusta mucho bailar y cantar, y de mayor quiere dedicarse a una de esas dos cosas, pero no sabe qué elegir. A lo que la amiga le contesta: Pues yo creo que debería elegir el baile. ¿Por qué? ¿Le viste bailar? No, ¡¡pero le he oído cantar!!
¿Por qué un huevo fue al banco a pedir dinero prestado? Porque estaba quebrado.
¿Qué le dice un semáforo a otro?
Una consonante que no se puede repetir
¿Por qué?
¡Porque tiene «muchos problemas»!
¡Saluda!
¿Cómo se dice fin en japonés? Sakabó.
¡Oye, para, que se me ha metido una mosca en el ojo…!
Dos amigos van por la calle y uno le pregunta al otro: ¿Qué hora es? Son las doce. Ufff, qué tarde. Pues haberme preguntado antes.
– ¡Mamá, mamá, he sacado un 10! – ¡Ah, sí! ¿En qué asignatura? Pues… un 3 en matemáticas, un 2 en mengua, un 3 en inglés y un 2 en geografía.
¡Porque siempre «pájaras»!
¡Porque prefieren «piar» bajo la lluvia!
¿Por qué los pájaros no usan paraguas?
¿Qué se necesita para encender una vela? ¡Que esté apagada!
Mmm, ya debe estar lejos.
Unas manos enormes, señorita.
– Luisito, ¿qué es la A?, pregunta la profesora
¡La «vaca-gravedad»!
¡Ni me mires, que estoy «en-miga»!
– Profesora, ¿qué quiere decir ‘why’?
¡El mundo es mío!
Toc toc. ¿Quién es? Talandas. ¿Qué Talandas? Yo muy bien, ¿y tú?
– Papá, ¿qué se siente tener un hijo tan guapo?