¡Hola amantes de los chistes! Hoy queremos compartir con ustedes un chiste genial del famoso comediante Eugenio Amadeu. Este chiste seguramente te sacará más de una carcajada y te alegrará el día. Así que prepárate para reír a carcajadas con el chiste genial de Eugenio Amadeu.
Las tres menos cuarto y el pichón sin llegar. Los niños llorando en un rincón del comedor:-¡El papá está loco!¡El papá está loco!
El colom de mi primo tampoco vuela.
¿Por qué las focas miran siempre hacia arriba? ¡Porque ahí están los focos!
¿Cómo maldice un pollito a otro pollito? ¡Caldito seas!
El tío empieza a mirar a todos lados, no ve a nadie, y en eso que el pájaro salta encima del banco, se pone a su lado y le vuelve a decir:-¡Hola, macu!
Chiste genial de Eugenio Amadeu
El colom saluda al tío en la plaza Catalunya.
El colom y el tío se hacen amigos en la plaza Catalunya.
El colom se comporta como si estuviera en su casa.
¿Qué le dice un jardinero a otro? ¡Eres un planta!
-¡Vale tío!¿A que hora quieres que venga?
El mejor chiste de Eugenio Amadeu
¿Qué le dice un jardinero a otro? ¡Eres un planta!
-¿De quién se trata?
¿Qué hace una abeja en el gimnasio? ¡Zum-ba!
Llega el domingo, la mesa está puesta, con el cubierto preparado para el colom. En eso que tocan las dos y media y el colom no llega. La mujer le dice al marido:-¡Pero qué coño va a venir un colom a comer a casa, Sirili!
El tío charla con el colom todos los días.
Increíble chiste de Eugenio Amadeu
El tío y el colom se hacen amigos.
El chiste del colom (palomo) y el tío en la plaza Catalunya.
En eso que a las tres y cuerto llaman a la puerta. El Sirili, abre, y efectivamente allí estaba el colom con La Vanguardia debajo de un ala, y le dice:-Amadeu, Amadeu, has tardado mucho. Creía que no vendrías. ¿Porqué has tardado tanto?
El colom caminó lentamente porque el día estaba bueno.
El colom le dice al tío: «Hola, macu».
¿Por qué las focas miran siempre hacia arriba? ¡Porque ahí están los focos!
El tío le cuenta a su mujer sobre el colom.
Total, empiezan a hablar, y se hacen amigos. Al dia siguiente, el tío otra vez charla con el pájaro; y todos los días igual.
Resulta que era un tío que iba todos los días a la plaza Catalunya a tomar el sol sentado en un banco. En eso que cierto día se le acerca un colom (palomo) y le dice:-¡Hola, macu!
El tío se lo queda mirando fijamente y le dice:-¿Me hablas tú?-Claro que hablo! ¿No hablas tú también?
El chiste del [kulóm] (el colom, en català):
-¿Y cómo te llamas?
-Es un pájaro que he conocido en la Plaza Catalunya.
¿Qué le dice un jardinero a otro? ¡Eres un planta!
-¿Que dices, Sirili? ¿Tú estás loco?
-Yo, Sirili.
-¡Calla. Ya verás como vendrá. Además, es un colom de palabra.
El colom de mi primo tiene el ala izquierda deformada.
¿Qué hace una abeja en el gimnasio? ¡Zum-ba!
Total, que al día siguiente vuelve a la plaza Catalunya y dice:-Mira, Amadeu, el domingo te espero a comer en casa.
Los niños se quedan llorando en un rincón del comedor abrazados.-¡El papá está loco!¡El papá está loco!
El colom se llama Amadeu.
En eso que llega un día y el tío piensa: se lo tendría que decir a mi mujer. Llega a casa y dice:- Mira, Trini, me gustaría que el domingo viniera un amigo mío a comer a casa.
¿Cómo maldice un pollito a otro pollito? ¡Caldito seas!
-Amadeu, ¿y tú?
El colom no llega a la hora de la comida.
El colom finalmente llega tarde a la comida.
-Bueno, hacía tan buen día que he venido caminando chinu-chano, ¿vale?
Llegan las tres y el pájaro que no aparece. La Trini le dice al Sirili:-Sirili, trabajas mucho. Háztelo mirar.
El colom no aparece a la hora de la comida.
¿Cómo maldice un pollito a otro pollito? ¡Caldito seas!
¿Por qué las focas miran siempre hacia arriba? ¡Porque ahí están los focos!
¿Qué hace una abeja en el gimnasio? ¡Zum-ba!
En eso que la madre les dice a los hijos:-Hijos míos, vuestro padre está loco.
¿Qué le dice un jardinero a otro? ¡Eres un planta!
¿Me da la hora, por favor?
-¡Vendrá, ya verás como vendrá.
-Pues a eso de las dos y media.
¿Por qué las focas miran siempre hacia arriba? ¡Porque ahí están los focos!
¿Qué hace una abeja en el gimnasio? ¡Zum-ba!
-Ya vendré, nen.